sábado, 2 de agosto de 2014

Instrumentos Imperfectos, perfecionados para la Gloria de Dios.




“¡Oh Señor Jehová! he aquí que tú hiciste el cielo y la tierra con tu gran poder, y con tu brazo extendido, ni hay nada que sea difícil para ti” (Jeremías 32:17)


Un instrumento se define como una pieza o un conjunto de diversas piezas combinadas para ejecutar una tarea en el ejercicio de un arte o de un  oficio. Mucho son los instrumentos que facilitan nuestras tareas en el trabajo, en el hogar, en la cocina, en el entretenimiento.
Para inventar y/o fabricar un instrumento que sea útil para nuestra vida cotidiana, conlleva muchas horas de empeño, en su diseño, en la búsqueda de los mejores y adecuados materiales, en la puesta a prueba y su lanzamiento al mercado.

Jehová prepara también instrumentos para llevar al mundo su palabra, la conversión del perseguidor de cristianos, Saulo de Tarso en el apóstol Pablo, es un sensacional evento descrito en Hechos 9,1-19. Pablo permitió a los no judíos alcanzar la salvación, con sus viajes misioneros robusteció la iglesia primitiva.

Pero quiero destacar un instrumento de nuestro tiempo, imperfecto ante nuestros ojos, pero poderoso en las manos de Dios. Es Nicholas James Vujicic, nacido en 1982 en Brisbane, Australia.

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Vujicic tuvo episodios de depresión durante su infancia, al ser molestado por sus compañeros de escuela, debido a su discapacidad; y desde los 8 años pensó en suicidarse. Después de orar numerosas veces para que le crecieran brazos y piernas fue tocado por nuestro Creador y encontró el propósito de su vida.
Nick es ahora un instrumento de Dios preparándose para ir a los musulmanes en busca de aquellos que han de agregarse a la vida eterna.
Él se encontró con Dios orando, de la misma forma podemos ofrecernos a él para que construya de nosotros herramientas útiles para sus propósitos.



No se sienta mal por sus debilidades.  Recuerde que ellas forman parte de su vida. Su debilidad será la oportunidad que Dios utilizará para glorificar su nombre. En Isaías 40:29-31 Dios dice: “El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen;  pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán. ¡Alabado sea Dios, porque cuando soy débil, entonces soy fuerte!  

"Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo." 2 Corintios 12:9