jueves, 31 de julio de 2014

IMPOSIBLE OCULTARLO, TARDE O TEMPRANO SE DESCUBRIRA.





El que oculta sus pecados no prosperará, pero el que los confiesa y se aparta de ellos alcanzará misericordia Pr. 28:13

En agosto de 2013, pasadas las diez de la noche, Edwin Linares, de 42 años y camarógrafo de TCS, luego de una jornada prolongada de trabajo, se ofreció a dar rai (aventon) a una compañera de trabajo, hasta el enjambre de residenciales situado más allá de Los Chorros, en La Libertad. Edwin Linares pidió el carro prestado a otro compañero, manejó como un rayo por la carretera recién pavimentada, y dejó a la comunicadora sin contratiempos en su vivienda. Llovía fuerte. De regreso, Edwin Linares atropelló a un hombre en Lourdes, Colón. Se lo llevó por delante con la parte frontal izquierda del vehículo. No se detuvo. Telefoneó al compañero que le había prestado el vehículo, le dijo que había golpeado a alguien y colgó sin dar más detalles. Manejó sin detenerse, a pesar que varios automovilistas que se encontraban con el carro que conducía le hacían señas y pitaban alertándole para que se detuviera, no lo hizo hasta que llego al estacionamiento de la Telecorporación, seguramente bajó para evaluar los daños en el carro, pero lo que vio le asustó tanto que huyó del lugar.

Cuando un vigilante se acercó, vio un hombre en los bajos del carro. Aún se movía y llamó a su jefe y a la Policía Nacional Civil. Edwin Linares* lo había traído a rastras desde Lourdes, más de diez kilómetros. El hombre falleció, se llamaba José Antonio Chicas y tenía 42 años, la misma edad que la persona que en su huída le provocó la muerte, supuestamente en estado de ebriedad se atravesó imprudentemente la carretera y sucedio esta tragedia.

Por una incomprensible razón, Linares cargo consigo el producto de su imprudencia, todo esto podría haber quedado oculto por las condiciones en las que se dieron los hechos, su acto se mostró a la luz ante los ojos de todos sus compañeros de trabajo y a la nación entera al ser publica en los medios de comunicación. Esta situación fue muy contingencial, Linares no lo busco, pero todo sucedió de una manera fortuita.

Ahora bien, que pasa cuando de consentimiento propio actuamos incorrectamente, acariciamos y nos deleitamos en una infidelidad, saboreamos las mieles de uno o varios sobornos, disfrutamos el producto de una malversación financiera y nos repetimos sin saciarnos... por supuesto en lo oculto.

Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? ¡Yo, Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras! Jer. 17:9,10.


 

El pecado de David con Bersabé fué conocido y hablado, él trato de esconder su pecado por mas de un año, el salmo 51 no se escribió inmediatamente después de tan repugnante pecado sino cuando el bebe nacido del adulterio fue un niño y el profeta Natán fue enviado por Dios a descubrir toda su maldad.

Quiero conducirte estimado lector al caso de Reyna Angelica Marroquin y su amante Howard Elkins, una infidelidad y asesinato oculto por 30 años que finalmente salio a luz y fue conocida por toda la prensa hispana estadounidense y ocupo un lugar en Wikipedia, donde se puede leer la noticia completa. Asesinato de Angelica marroquin.

Howard Elkins se aprovecho de su posición de patrón y con falsas promesas envolvió de engaños a la Marroquin, esta ante su embarazo confrontó a Elkins y amenazo con decirle todo a su mujer si no respondía como había prometido.
El hombre asesino a su amante, intento no dejar evidencia de su crimen, la deposito en un barril con ácido y en el las pocas pertenencias de la victima y no encontro mejor lugar para esconder el barril que el sótano de su casa.
El ácido haría despacio su trabajo y sin cuerpo ni arma del delito no hay crimen. ¡Perfecto! penso Howard y por 30 años se olvido del asunto. 

Nada hay encubierto que no haya de ser descubierto; ni oculto que no haya de saberse Mt. 10:26

Pues Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa oculta, sea buena o sea mala Ecl. 12:14

El pecado oculto de David terminó en una guerra sangrienta; el pecado oculto de Moisés lo llevó a vivir 40 años en Madián; el pecado oculto de Acán sepultó viva a toda su familia; el pecado oculto de Jonás lo confinó a la panza de un pez; el pecado oculto de Judas lo obligo a colgarse de un árbol, tu pecado oculto tampoco tendra un final feliz...PIENSALO.

*De forma extraoficial se conoció que el camarógrafo Linares habría llegado a un acuerdo conciliatorio con la familia de la víctima y en la audiencia el juez autorizó el final del proceso penal.