viernes, 5 de abril de 2013

CONFIÓ EN CUBA, Y CUBA NO LE RESOLVIO.

Lo que no lograron sus rivales, lo hizo la enfermedad. El Comandante murió el pasado martes 5 de marzo, quizá antes, a los 58 años de edad y puso fin a casi 14 años de gobierno.
Hugo Chávez Frías, héroe revolucionario para sus seguidores, dictador populista para sus críticos; audaz, carismático e impredecible, fue un hombre de pasiones y el responsable de una nueva tendencia del Socialismo. Ningún presidente venezolano reciente llegó a tener un perfil internacional tan alto como él, que fue más allá de los límites de la región latinoamericana hasta alcanzar lugares recónditos, en los que su discurso antiimperialista provocó lo mismo que había causado en Venezuela, adeptos y detractores sin puntos medios a la vista.
Pero el cáncer, del que fue operado por primera vez en junio de 2011 en Cuba, pudo lo que ningún político opositor venezolano ni jornada electoral logró: destronar a este lider que más tiempo han permanecido en el poder, después de Fidel.

En la Habana no hubo limitaciones para el tratamiento del comandante Chavéz, fué intervenido con una terapia de alta tecnología, en uno de los hospitales con la mas avanzada ciencia, la seguridad personal e informativa fue directamente supervisada por Raúl Castro a través de la Dirección de Inteligencia (DI). La riqueza del comandante le permitió PAGAR todo, todo lo necesario para su padecimiento.
En su sabiduría confió en la ciencia cubana que en la de su país, confió en la lealtad y en la seguridad que le brindaron los hernamos Castro, pero NO le fue posible encontrar la sanidad ni la salvación de su alma.

En las sagradas escrituras un Rey de Jerusalén de nombre Ezequías cayó enfermo de muerte, guerrero valiente y esforzado, de 39 años,  con riqueza, con poder; en el pinaculo de su reinado (igual que el comandante) cayó enfermo y recibió advertencia a trevés del profeta Isaias: "Pon en orden su casa porque vas a morir;y  no te recuperarás" (2.Reyes 20,1). Ezequías volvió el rostro hacia la pared y le rogó a Jehová: "Recuerda, Señor que me he conducido delante de ti con lealtad y con un corazón íntegro, y que he hecho lo que te agrada.» Y Ezequías lloró amargamente (2 reyes 20,2).

El relato conluye que Dios cambia de opinión y envía nuevamente al profeta con el siguiente mensaje: “He escuchado tu oración y he visto tus lágrimas. Voy a sanarte, y en tres días podrás subir al templo del Señor. Voy a darte quince años más de vida" (2 reyes 20,5).

Catorce años había reinado Ezequias sobre Jerusalén y le fueron añadidos 15 más, estos años le hicieron mucha falta al comandante Chaéz cuando, ya advertido por los médicos, en sus intervenciones de radio y tv decía: "No me lleves todavía diosito, mi trabajo con los pobres no ha terminado", pero su corazón y su confianza estaba en Cuba y Cuba no le resolvió.
Maldecir publica y reiteradamente al pueblo Judío, negar la vida eterna y la salvación a través del sacrificio eterno de nuestro señor Jesucristo no le fue contado a su favor.

El padecimiento de Hugo Chavéz nos confirma que ninguna ciencia, ni riqueza pueden devolverte la salud, pero debes saber que hay sanidad gratuita para cualquier mal que este sobre tu vida; Recibe a Jesucristo como tu salvador personal, conducete con corazón integro, y clama a Él en tu necesidad.
  
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http://testimonioscristianos.net/testimonios-escritos-2/la-mujer-volvio-de-la-muerte/